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24.10.2015
Higiene

Quién no conoce los problemas que se presentan después de una limpieza y desinfección de las superficies:

Sobre la superficie permanece una desagradable capa de grasa o, peor aun, la superficie está pegajosa. Esto es muy desagradable para la plantilla de la consulta y también lo puede ser para los pacientes.

En los productos para la desinfección de superficies se utilizan al menos dos tipos de sustancias activas: amonio cuaternario y alcoholes.

La sustancia activa amonio cuaternario tiene ya en sí un efecto limpiador y ofrece un amplio espectro de acción. Las ventajas de los agentes desinfectantes con amonio cuaternario son la buena compatibilidad material, el olor neutral y una buena acción a largo plazo.

La desventaja: el amonio cuaternario permanece sobre las superficies.

La alternativa son los productos desinfectantes basados en el alcohol. Estos actúan con especial rapidez y se secan casi inmediatamente sobre las superficies. Por eso, los métodos de desinfección rápida, en general, contienen alcohol. Su desventaja es, sin embargo, que es necesaria una alta concentración de aplicación del agente desinfectante. Por eso, no deben diluirse en ningún caso para reducir la concentración de alcohol. De esta manera se reduciría la fuerza de desinfección. Y los agentes desinfectantes basados en alcohol son inflamables. Por eso, en principio, no deben utilizarse para la limpieza de grandes superficies.

Pero entonces, ¿por qué a veces permanece una capa de grasa después de la desinfección? Las razones son múltiples y conocidas. Por una parte, muchos agentes desinfectantes contienen componentes de limpieza en altas concentraciones. Estas espumas permanecen sobre las superficies después de la evaporación del agua y forman estrías.

A veces se producen reacciones químicas si los productos se aplican uno después del otro sobre una superficie. Así reaccionan los agentes desinfectantes basados en el amonio cuaternario con detergentes domésticos, por ejemplo, formando una película pegajosa.

Incluso una solución dosificada de forma muy reducida puede provocar residuos. Las soluciones diluidas erróneamente presentan una fuerza de limpieza muy reducida. La proteína del látex, el sudor y la suciedad deben eliminarse de las superficies durante la limpieza y desinfección también mecánicamente. De lo contrario siempre queda algo.

Por lo demás, las superficies no son siempre resistentes a los agentes de limpieza y desinfectantes. Por ejemplo, debido a las emulsiones, los suelos de madera sellados no son apropiados ya que el sellado o bien se desprende rápidamente debido a los agentes desinfectantes y de limpieza o bien reacciona con estos. Las superficies de plástico o acrílicas habitualmente tampoco son resistentes a los agentes desinfectantes alcohólicos.

Por eso son recomendables agentes desinfectantes con los componentes de limpieza adecuados (tensioactivos) ya que ahorran una limpieza adicional con un detergente. Cuanto más reducida es la concentración del agente desinfectante (como el » FD 300 con una aplicación del 0,5% de Dürr Dental), menos residuos se forman en las superficies.

Si se utilizan agentes desinfectantes basados en el amonio cuaternario en mayores concentraciones, los residuos remanentes deben eliminarse regularmente con agua (¡sin detergente!). Sobre todo, una vez que ha transcurrido el tiempo de reacción especificado por el fabricante.

Para la desinfección intermedia (durante el cambio de paciente) es preferible un preparado para la desinfección rápida basado en alcohol. En caso de superficies sensibles al alcohol, como las superficies de plástico, pantallas táctiles o monitores TFT debería aplicarse un agente especial con una cantidad de alcohol reducida (como » FD 366 sensitive de Dürr Dental).

Publicado por: ng/rf
Utilizando los agentes desinfectantes y de limpieza adecuados puede evitarse la acumulación de residuos desagradables sobre las superficies.